‘Silencio en la Nieve’, ‘Who Am I?’ y ‘Sleepless’ son las tres películas que dirigió Baran bo Odar, el creador de ‘Dark’.
No nos quedan dudas: Baran bo Odar -el cráneo estrella detrás de Dark– debe tener: A) un coeficiente intelectual que rivaliza con el de Einstein; B) una maestría en comprensión de Goethe y un posgrado en física cuántica; C) una máquina del tiempo; o D) todas las anteriores. Después del magistral finale de Dark, que ató cabos narrativos en una ejecución prodigiosa, lo único que queremos es más del oscuro hitazo alemán.
Pero con la conclusión definitiva (y enhorabuena que lo sea) y la certeza de que no habrá más temporadas; quedamos recalculando y con un severo síndrome de abstinencia que sólo más Dark puede menguar. Pero si bien hay muchas series sobre entramados temporales, nada alcanza el nivel de la compleja constelación mental de la serie de Netflix, su increíble calidad cinematográfica frondosidad temática o hermosa ejecución de estilo de la impecable Reina del Streaming… ¿Entonces por qué no ir directamente a la fuente?
Pues sí, puede que Baran bo Odar haya saltado a la fama casi instantánea por la sensación que es Dark, pero lo cierto es que tiene tres películas bajo el cinturón que son interesante substituto para Dark (y todas las preguntas que nos dejó). Toma nota y agéndate un fin de semana de maratón con las tres cintas de Baran.
SILENCIO DE HIELO
Este colosal thriller policial fue la ópera prima de Baran y podemos ver las semillas del tropos que aparecería en Dark. Es que Das letzte Schweigen trata sobre el misterioso crimen de una niña fue violada y asesinada en 1986 (¡sorpresa!) sin culpables. Todo se repite exactamente igual el mismo día de 23 años después (¡sopresa, sorpresa!). Pero, con Baran siendo Baran, no estamos sólo ante una clásica fórmula de procedimiento policial: desde el primer momento sabemos quién lo hizo (y quién lo ayudó). Silencio se adentra en la psique del cómplice, en la culpa y el peso del pasado frente a ver la repetición del traumático asesinato 23 años después.
Silencio en el Hielo también opera sobre una trifecta: por un lado, la historia del criminal y su cómplice. En otra esfera, el policía que investiga el nuevo asesinato y se obsesiona mientras intenta atar cabos. En la tercera, la víctima y el círculo comunitario que se afecta irreparablemente cometido el asesinato. Todo esto en un increíble escenario natural, apto introspección de la profunda devastación emocional de la histori, coloreado con potentes planos áereos, soberbio montaje y planos secuencias geniales.
Algo aparatosa -resolver narrativa y prácticamente el paso de 23 años no es tarea fácil ni para Marvel– y con un segundo acto de resolución mucho menos inspirada que la retorcida premisa del primero, Silencio pasa la prueba del tiempo y nos muestra las señales que veremos aparecer nuevamente en bo Odar.
WHO AM I – NO SYSTEM IS SAFE
La Mr. Robot alemana nos muestra al dúo de hackers Benjamín y Max y la fundación del subversivo CLAY (Clowns Laughing At You). Su némesis: Hanne Lindberg, responsable de la Europol para la investigación sobre esta clase de delitos informáticos, que considera a CLAY el terrorista cibernético más peligroso del mundo.
Who Am I es un techno-thriller hecho y derecho que, en términos de guión, de montaje y de banda sonora, no deja respiro en sus 102 minutos de metraje. Como en Dark, la maestría está en atar las subtramas y en cómo se relacionan con la trama principal, y en crear un final tan espectacular que revelan que la cinta es una pieza de ingenio descomunal. Baran abre la puerta al espectador para que decida espectador qué ha visto. Con críticas mixtas, no supera a Silencio de Hielo, pero es un buen entretenimiento.
SLEEPLESS
Jamie Foxx es un detective de homicidios inmerso en una red de corrupción. La consecuencia más trágica ocurre luego de robarle droga a un grupo de mafiosos: secuestran a su hijo. Ahora, Vincent tendrá una noche para recuperar a su hijo y llevarlo sano y salvo a casa.
Quizá presionado por su primera cinta Hollywoodense con un actor de renombre, Baran ejecuta un thriller sin gran vuelo, con inverosimilitudes de bulto. Sleepless es, siendo honestos una serie de clichés y tropos de acción que son divertidos si no tienes nada más que ver, pero no es nada que recordarás después de que termine la película. Sleepless es un drama criminal que es tan original como la película francesa en la que se basa. Y es una lástima.
